SINDROME DE WENDY:
Quienes padecen este síndrome, por lo general, consideran no tiene valores propios, sino que todo valor les es entregado alguien (llámese padres, parejas, hijos); a cambio de sacrificos constantes.
Generalmente este síndrome es mas frecuentes en las mujeres.Esto no se debe a una cualidad esencial de la mente femenina, sino a un hecho cultural: la sociedad en la que vivimos le atribuye a la mujer mas que al hombre las tareas de cuidado de la familia.Esta muy impuesto que lo propio de la maternidad es el cuidado de los hijos y cuanto mas se sacrifica una madre x sus hijos será mejor considerada.
Algunos síntomas de este síndrome:
Sienten que no tiene virtudes propias que le permitan ser querida por alguien. Por esta razón tratan de “comprar” el afecto por medio de facilitarle la vida al otro, en desmero de la calidad de su propia existencia. Hacen regalos constantes, intentan satisfacer todos los deseos del otro y estar siempre a su disposición; son ejemplos de las conductas que se despliegan para obtener a cambio el cariño del otro y conjurar el miedo al rechazo.
Con el exceso de tareas para los demás, quien le teme al rechazo busca tornarse imprescindible para el otro, porque nadie rechaza a quien que, por alguna razón u otra, precisa mucho.
Se sacrifica constantemente por sus amigos, parejas e hijos. Puede quedarse toda una noche sin dormir si alguien de su fila o amigo/a necesita de su ayuda o ser escuchado; nunca pide ayuda para consigo mismo y prevé siempre lo que necesita cada miembro de su fila.
Da por sentado que no tiene meritos para ser querida, por lo que vive haciendo meritos para los demás.
Tiene dificultad para trabajar en grupos, porque siente que no puede establecer relaciones de exclusividad y porque teme que alguien la opaque.
Intenta no molestar con opiniones contrarias a las de sus entornos. Jamás hace críticas aunque encuentre motivos para hacerlo, porque teme perder el cariño de quienes la rodean.
Nunca se pregunta que necesita para ser feliz? Porque siempre se preocupa por la felicidad de los otros.
Asume tareas y obligaciones que no le corresponden, por ejemplo al término de una cena lava los platos en casa de su suegra o amigos con el único objeto de buscar su aprobación.
Se enoja consigo misma cuando se equivoca o cuando no puede cumplir al pie de la letra con los compromisos asumidos.
Asume ante los demás el papel de enfermera, siempre esta lista para curar, acompañar, consolar y contener a todo el mundo.
Cuida a todos los que la rodean con diligencia maternal, incluso a sus parejas. Es de las personas que se hacen cargo del remedio que tiene que tomar su pareja, tenerle la ropa lista, hacerle de comer la comida que mas le guste, protegerlo constantemente del mundo exterior, como si su pareja fuera un bebe indefenso. No puede distinguir entre el rol de madre o padre y el rol de pareja, porque tiene la convicción inconsciente de que solo el cuidado obsesivo del otro podrá tener la aceptación como recompensa.
Es una persona adicta al amor. Siente que tiene que defender a la pareja que tiene a su lado a toda costa, aunque no sea feliz con esa pareja, porque nadie se fijara en ella y porque no podría sobrevivir en soledad.
Tips:
Si Ud siente miedo al rechazo, no se resigne a pagar “ en especie” por el cariño de las personas de su entorno.
El miedo al rechazo encubre siempre un temor al abandono.
Comience a preguntarse a si mismo en que momento de su pasado se sintiò abandonado/a o si realmente sucediò asi.
Seguramente encontrara allí la respuesta a ese sentimiento negativo que le impide vivir aun vida plena!!!!!!